{"id":35370,"date":"2022-11-15T12:44:09","date_gmt":"2022-11-15T12:44:09","guid":{"rendered":"http:\/\/161.97.116.60\/?p=21782"},"modified":"2022-11-15T12:44:09","modified_gmt":"2022-11-15T12:44:09","slug":"talento-estrategia-y-emprendimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/talento-estrategia-y-emprendimiento\/","title":{"rendered":"Talento, estrategia y emprendimiento"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Escribe: Doctora Elena Maisch<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la realidad, en nuestra propia experiencia, en la casu\u00edstica local e internacional, en las revistas de negocios, en la internet y hasta en medios escritos se ha formulado una pregunta clave: \u00bfPor qu\u00e9 algunos negocios que nacieron de peque\u00f1os emprendimientos tienen \u00e9xito y porque otros con inversiones m\u00e1s altas est\u00e1n destinados al fracaso casi desde el comienzo?<\/p>\n\n\n\n<p>El abordaje de las posibles causas viene desde dos poderosas perspectivas ampliamente conocidas: la financiera con sus recursos y la humana con los suyos. El que ambos recursos sean necesarios para comenzar un emprendimiento de cualquier tama\u00f1o o modalidad es algo que hemos sabido siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que determina el \u00e9xito o fracaso de un emprendimiento no es s\u00f3lo que sepamos esta verdad de perogrullo, sino como hacemos para combinarlas en direcci\u00f3n al \u00e9xito y no al fracaso y menos a\u00fan que este \u00faltimo ocurra pronto porque nos dejar\u00eda totalmente desarmados.&nbsp; Sabemos que las situaciones de riesgo siempre est\u00e1n presentes en el lanzamiento de un nuevo negocio o proyecto de inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos aclarando que entendemos por emprendimiento, cualquier proyecto ya sea iniciado en forma independiente o dependiente, la caracter\u00edstica fundamental es que sea nuevo, que necesite de una inversi\u00f3n inicial por m\u00e1s peque\u00f1a que sea y que utilice cualquier formato f\u00edsico, digital o ambos como suele suceder hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La prestigiosa revista Forbes en su art\u00edculo titulado \u2018Entrepreneur\u2019 o \u2018intrapreneur\u2019 (2013) versi\u00f3n digital en espa\u00f1ol, nos habla de dos tipos de emprendedores:&nbsp; El entrepreneur o el intrapreneur son aquellos que &nbsp;identifican las oportunidades, cuantifican los riesgos y ponen en marcha las acciones de una manera creativa e innovadora: la diferencia es que uno lo hace en un ambiente externo; el otro, bajo el paraguas de una organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>emprendimiento <\/strong>entonces puede adoptar cualquiera de estas dos formas y no s\u00f3lo la forma del negocio independiente. Lo ideal es que las dos se usen para que no s\u00f3lo se beneficien con nuevos emprendimientos las organizaciones s\u00f3lidas y consolidadas, sino que se creen nuevos en forma independiente para que contribuyan a la generaci\u00f3n de nuevos negocios y empleos y al crecimiento de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El concepto se\u00f1ala tres hitos clave: identificar las oportunidades, cuantificar los riesgos y poner en marcha las acciones de una manera creativa e innovadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Si seguimos ese orden, el identificar las oportunidades es un tema que va a recaer antes que en lo financiero en la persona o grupo que visualiza la oportunidad. Visualizar la oportunidad no es un sue\u00f1o, es verla en el sentido literal, captarla, identificarla, investigarla con informaci\u00f3n y conocimiento. No basta solo la informaci\u00f3n, hay que llegar al conocimiento es decir transformar la informaci\u00f3n de la oportunidad en algo racional utilizando varias fuentes cruzadas: observaciones, relatos, casos, experiencias propias o de otros, preguntar a los que saben incluyendo a los que saben por ciencia y por experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso no debe tomar tanto tiempo la cosa es hacerlo con intensidad, si lo hacemos de esta forma nos daremos cuenta de que la oportunidad es real, ya que la estamos sometiendo a un ejercicio mental para probar que no es una ilusi\u00f3n. Aqu\u00ed comienza el enlace entre el conocimiento de la oportunidad y la convicci\u00f3n. La convicci\u00f3n se constituye en el nervio emocional que brota del conocimiento racional de la oportunidad y solo viene si es que lo racional act\u00fao en forma completa y a profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos sin agotar el an\u00e1lisis racional mueven el nervio emocional muy pronto, se convencen muy r\u00e1pido sin tener las suficientes evidencias racionales. Primero es la raz\u00f3n, si la raz\u00f3n se robustece, la convicci\u00f3n que es la parte emocional de la persona se llena de firmeza y seguridad para emprender lo nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cuantificaci\u00f3n de los riesgos interviene nuevamente la parte racional y emocional, aqu\u00ed la labor se va a concentrar sobre todo en el recurso financiero que tendr\u00edamos que emplear para el emprendimiento. El recurso financiero como aseguran los economistas es a veces escaso o dif\u00edcil de conseguir y est\u00e1 sujeto al riesgo de perderlo sino lo invertimos bien, haciendo una inversi\u00f3n fallida con consecuencias indeseables para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por ello qu\u00e9 aqu\u00ed aparece el tema de la <strong>estrategia<\/strong>.&nbsp; Se cumpli\u00f3 el an\u00e1lisis de la oportunidad utilizando lo racional y lo emocional, se calcul\u00f3 con proyecciones financieras el costo-beneficio de invertir en esa oportunidad de negocio y a partir de all\u00ed vendr\u00eda la decisi\u00f3n m\u00e1s importante: poner en marcha el emprendimiento. Para ello necesitaremos una f\u00f3rmula importante que nos asegure con m\u00e1s evidencia y certidumbre el resultado de \u00e9xito del emprendimiento y \u00e9sta es la estrategia. Siempre hemos estado profundamente convencidos que la estrategia es una f\u00f3rmula dise\u00f1ada para tener \u00e9xito basada en el an\u00e1lisis del entorno en donde vamos a trabajar el emprendimiento<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto Porter, el autor de la cadena de valor y de las cinco fuerzas competitivas nos dice en una entrevista realizada en el 2010, que la estrategia es hacer algo distinto y diferente que de formule una propuesta de valor y fundamentalmente que genere rentabilidad.&nbsp; Claramente se puede derivar que para que una estrategia tenga \u00e9xito lo primero es encontrar eso distinto y diferente para el emprendimiento que queramos hacer, que tenga la suficiente diferenciaci\u00f3n, propuesta de valor, que nos aleje del riesgo del fracaso y que nos acerque al resultado financiero de la rentabilidad<strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si la oportunidad del emprendimiento ya pas\u00f3 por las fases de an\u00e1lisis de la oportunidad y del riesgo, la estrategia le dar\u00e1 m\u00e1s enfoque, fuerza y aplicabilidad porque confirma los an\u00e1lisis iniciales y nos brinda los elementos de convicci\u00f3n necesarios para que el emprendimiento tenga \u00e9xito. La estrategia no se queda en palabras, sino que a partir de ella plantearemos los objetivos y las actividades para la puesta en marcha del emprendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed es el momento de encajar el tema del <strong>talento<\/strong>, para que la estrategia que es m\u00e1s declarativa se pueda llevar a la acci\u00f3n y arranquemos el emprendimiento con direcci\u00f3n al \u00e9xito. El talento seg\u00fan el modelo de Jeric\u00f3 (2002, 2012) tiene tres componentes: capacidades, acci\u00f3n y compromiso. Al talento lo necesitaremos desde los inicios del emprendimiento en la oportunidad, en la evaluaci\u00f3n del riesgo y en la definici\u00f3n de la estrategia para ponerlo en marcha.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos su capacidad de an\u00e1lisis para valorar la oportunidad y el riesgo, necesitamos su acci\u00f3n y su compromiso para gestionar el emprendimiento durante toda su evoluci\u00f3n y resultados. El talento es el recurso humano que necesitamos en todos los hitos del emprendimiento ya que su compromiso apunta a conseguir resultados de \u00e9xito en base a que tiene las capacidades necesarias y se compromete a ejecutar las actividades estrat\u00e9gicas.&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n entonces ser\u00eda como sigue: Para efectuar un emprendimiento necesitaremos un talento que analice la oportunidad, eval\u00fae y controle los riesgos, formule la estrategia de \u00e9xito y la ponga en acci\u00f3n con resultados ganadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en una econom\u00eda del conocimiento que nos ense\u00f1a que los valores intangibles est\u00e1n basados no en lo f\u00edsico sino en lo intangible, es decir en emprendimientos que nos ofrezcan algo nuevo, diferente, valioso pero no necesariamente costoso y que esta oferta diferente genere efectos de espectro m\u00e1s amplio como incremento y calidad de inversiones, ampliaci\u00f3n y diversificaci\u00f3n de mercados, crecimiento econ\u00f3mico y generaci\u00f3n de nuevas oportunidades de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>La siguiente y \u00faltima conclusi\u00f3n que podemos extraer de lo comentado en este art\u00edculo es que el componente emocional fortalece al racional en el emprendimiento. Si estamos en un entorno dif\u00edcil, complicado, cr\u00edtico en que pueden haber varias fuerzas contrarias, la idea del emprendimiento es que pueden haber oportunidades en el entorno complicado y seguir adelante a pesar de las fuerzas contrarias porque si no estas ganan y nos dejar\u00edan m\u00e1s desarmados que nunca, lo que no puede suceder bajo ninguna circunstancia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escribe: Doctora Elena Maisch En la realidad, en nuestra propia experiencia, en la casu\u00edstica local e internacional, en las revistas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":35371,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[],"class_list":["post-35370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-emprendedor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35370"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35370\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliovirtual.uma.edu.pe\/web-uma\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}